Caléndula: El As bajo la manga de la belleza

Calendula

La naturaleza en su infinita abundancia alberga un motón de hierbas y flores que podemos utilizar para tratar cualquier afección o ayudarnos a lucir hermosas y saludables. Tal es el caso de la caléndula. Este as bajo la manga destaca por su poder cicatrizante y antiinflamatorio. Sigue leyendo y entérate de cómo implementarla en el uso diario y sus beneficios.

Beneficios de la Caléndula

Caléndula proviene del latín calendae que significa “primer día del mes”. Esta flor es habitual encontrarla como un decorativo de jardines y parques sin saber que hace 3.000 años fue usada por los egipcios para tratar afecciones y como cicatrizante. Para ellos era conocida como “la planta milagrosa”, llegando a colocar la flor directamente a sus heridas para aliviar el dolor y facilitar la cicatrización.

Es capaz de estimular la producción de colágeno y al contener flavonoides es un poderoso antioxidante, por eso aplicado todos los días antes de dormir hará que tu piel luzca mucho más joven por su efecto regenerativo; además, posee un alto contenido en keratina y fitoesteroles que tiene propiedades emolientes y suavizantes que sanan las rozaduras de los pañales, labios secos y manos y pies quebradizos.

Otro de sus beneficios es que al aplicarla sobre la piel, así acelera la microcirculación, incrementando el riego sanguíneo al área afectada, lo que resulta ideal para el tratamiento de las várices y aliviar el dolor. Este desinflamatorio natural también ayuda a cicatrizar de manera más rápida. Esto porque, tal y como dijimos anteriormente, al acelerar el riego sanguíneo, éste fluye hacia el área lesionada y proporciona asistencia en la producción de colágeno cuya función es regenerar los tejidos.

La caléndula podemos encontrarla en farmacias y tiendas de botánica en varias presentaciones.

Presentaciones de la Caléndula

Aceites: se obtiene del macerado de la flor en aceite de girasol. Aporta además vitamina A, D y E además de otros minerales aportándote nutrición e hidratación para pieles sensibles.

Jabones: cuida de tu piel, protegiéndola, suavizándola y sanando los daños, al mismo tiempo que estimula la regeneración. Es muy respetuoso con las pieles delicadas y muy recomendable para el lavado de los niños, ya que cuida de aquella respetando los procesos naturales.

Cremas con Aloe Vera: las propiedades de esta planta sumadas a las de la caléndula hacen de esta crema un elixir que puedes convertir en tu crema hidratante diaria.

Cremas de día y de noche: cuida y protege la piel creando una barrera invisible que la protege de agresiones externas. Mantiene la piel limpia gracias a las propiedades antibacterianas de la planta.

La naturaleza siempre nos brinda los mejores aliados a la hora de cuidar nuestra piel. ¿Conoces algún otro beneficio de la caléndula?

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