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Clunky sneakers: ¿deportiva Sofisticación? por Mauricio Cilingg

Firmas como Gucci, Givenchy, Balenciaga y Versace han presentado sus propuestas

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Mauricio Cilingg

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Generalmente hablamos de las tendencias como algo pasajero, algo efímero que tiene su tiempo de caducidad, y usualmente  así es. La velocidad de las redes sociales es como un arma de doble filo, hace y deshace a su antojo ante los ojos expectantes del mundo, que espera  embelesado  el veredicto de estos Seres cibernéticos, para saber qué es lo que está In o está Out.

La moda ha cambiado lo suficiente como para dejar de hablar de combinaciones o de emsemble´s para dar paso a una libertad que hasta no  hace mucho era criticada y juzgada por los ojos vigilantes de los fashion lovers.  Y es que ya no es necesario que todas las piezas que usas en tu atuendo conserven armonía entre sí, sino que, por el contrario, mientras más distintas sean más a la moda estarás.

El muy nombrado athleisure ha sido el encargado de presentarnos y animarnos a llevar  algunas de esas piezas que generalmente son usadas para ir a una mañana de gym  o trotar a algún parque en nuestro día a día aportándonos comodidad. Desde los pantalones con las franjas verticales que tanto hemos visto este año a las bomber jackets, estas piezas sport han sido combinadas con otras que son un poco más elegantes y con las que en conjunto se logra un balance perfecto.

Es por eso que los vientos de la creatividad que han soplado por los atelier más renombrados y variopintos del mundo, nos han traído este novedoso modelo de zapatos deportivos de lujo, los Clunky sneakers o dad sneakers  nombrados así por ser asociados a los  hombres de mediana edad en países como Estados Unidos,  que actualmente están cambiando la manera en que percibimos la moda.

Se caracterizan por tener una gruesa suela de goma (para nada estilizada) y generalmente compuesta por varios colores y texturas, lo que da una impresión de que el zapato es pesado, de allí el adjetivo “clunky” (torpe, tosco) pero es la comodidad lo que define a este tipo de calzado, que hoy podemos ver en distintos materiales y modelos.

Firmas como Gucci, Givenchy, Balenciaga y Versace han presentado sus propuestas  y ya están siendo usados por todos los amantes de la moda, pero ¿son verdaderamente estos zapatos un ideal de sofisticación? ¿Podrían llegar a ser sinónimos de  buen vestir? ¿O es solo la comodidad llegando a la industria?

Y es que actualmente nos dejamos llevar más por lo que todo el mundo usa y menos por lo que dicta nuestro estilo. Jugar a experimentar con nuestro vestir está permitido, pero hay una línea muy delgada entre proyectar una imagen con mucha personalidad o simplemente hacer el ridículo. Lo mejor es conocernos y saber lo que nos queda bien y lo que definitivamente no, y sobre todo desarrollar nuestro criterio individual para no caer en las garras de algunas tendencias monstruosas que no nos harán ver más estilizados, sino por el contrario, obtendremos como resultado lo adverso.

Vive la moda y disfrútala, pero ten en cuenta siempre de que hay cosas que aunque sean tendencia, no a todo el mundo le quedan bien.  Y tú ¿Te animarías a usar los clunky sneakers?

Por: Mauro Cilingg.

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Año nuevo, ¿closet nuevo?

Nuestra imagen personal es una fotografía de quiénes somos

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Jennifer Barreto-Leyva

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año nuevo

El año nuevo tiene en su primer mes esa famosa cúspide de alegría de la que los especialistas hablan, que nos lleva a cometer imprudencias de las cuales nos estamos arrepintiendo por el resto del año, y hasta por otros años. Llámese comida, relaciones o ropa, y de ropa es de lo que hablamos aquí.

En el mes de diciembre y entrada de enero, se manejan campañas de marketing bastante agresivas para que compremos y consumamos todo lo que nos pasa por el frente. Las cosas como son, y es que estas estrategias con planificadas a veces hasta con 2 años de antelación, como comentara recientemente la gente de los siempre deliciosos M&M, dejando saber que absolutamente nada es improvisado.

Diciembre y enero son meses donde nuestra economía puede verse comprometida y nuestras tarjetas de crédito pueden sufrir infartos masivos si no controlamos lo que compramos. En Latinoamérica especialmente tenemos la costumbre de estrenar ropa y enseñar a los pequeños de la casa a estrenar en Navidad y demás festividades cercanas. Bonita costumbre, pero si no es llevada de una forma sana, puede hacer mella en nuestros bolsillos y eventualmente en nuestra autoestima.

Siendo adolescente hubo un año que por cosas ajenas a mi voluntad no pude estrenar ropa, y recuerdo amargamente esa nochebuena como una noche donde no pude llevar a cabo esa tradición. De adulta me cuestioné el por qué me llegué a sentir diferente, un poco hasta mal esa noche. Nunca encontré una respuesta que  llenara mis expectativas.

De adulta he pasado festividades deprimida divinamente en pijama, o muy bien ataviada en vestidos hermosos, las he disfrutado ambas, porque supe romper esa presión, de las maravillosas compras, que a veces se nos pueden convertir en algo bastante tóxico.

En enero no solo vienen las masivas inscripciones a los gimnasios, los tratamientos estéticos para quienes andan en esa onda, sino las compras de las ofertas de lo que nadie se llevó de las tiendas (las mejores compras). Mucha gente no está en disposición económica de hacer compras, pero por el qué dirán, por el ego y mil cosas más, se endeudan y se ahogan en gastos nada beneficiosos, comprometiendo su economía.

Nuestros closets por modestos que sean, tienen siempre el poder de transformarse, de sacarle partido una vez más a una pieza y de las formas más inesperadas, aunque no lo creamos, un prendedor, una chaqueta, unos zapatos o hasta el maquillaje cambian totalmente la propuesta y nos harán sentir frescos, renovados y con la actitud correcta triunfaremos con nuestros outfits.

Nuestra ropa tiene poder total y absoluto cuando se trata de la imagen personal, algo que he comentado en este espacio desde el primer día, pero nuestra actitud y el cuidado que le demos a nuestra ropa es la triada perfecta para lucir siempre impecables.

La imagen personal es una fotografía de quiénes somos, de cómo nos sentimos por dentro, y de nuestro mensaje personal al mundo, ¡jamás lo olvides!

¿A lucir siempre bien? Por supuesto, es mi máxima, pero nunca al precio de hacerme sentir mal, o llegar a la bancarrota. Nunca lo vale.

¡Hasta la próxima!

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Una caja para regalar

Un regalo con el que es imposible no sorprender

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Jennifer Barreto-Leyva

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caja

Lo bueno hay que recomendarlo siempre, y si tiene el sello “Hecho en Venezuela” mucho más. Muchos apuestan a nuestro mágico tricolor nacional y son dignos de ser conocidos.

La Caja Caracas

Recientemente tuve la oportunidad de conocer a la gente de “La Caja Caracas” y me convenzo de nuestro poderío como gentilicio y cómo el sobresalir ante las adversidades se ha convertido en nuestro fuerte. Quedé gratamente sorprendida con un producto construido no solo con amor, sino con buen gusto. Un regalo con el que es imposible no sorprender y prendar desde su entrega.

Conversé con Mayllelim Materán empresaria dedicada al mundo de la moda a quien había conocido por una apuesta a las tallas grandes y quien hoy se dedica a este proyecto, para saber de primera mano cómo había nacido esa maravillosa caja que poco a poco se va adueñando de los venezolanos y que me enamoró al probarla.

La Caja Caracas

¿Qué te animó a apostar por este proyecto?

Las ganas de siempre hacer país, crear y llenar de felicidad a cada cliente que apoye lo que hacemos. Emprender ante los retos es algo que nos llena de fuerzas para crear cosas geniales que dejen una marca en nuestros consumidores, crear “La Caja Caracas” fue crear una sorpresa que alegrará el corazón de una persona amada.

¿Qué es la Caja Caracas? Y ¿que contiene?

La “caja Caracas” es un box de madera reciclada o cartón orgánico lleno de sorpresas, caprichos y tentaciones cuidadosamente pensadas para hacer el más memorable regalo que puedas ofrecer a una personal especial para celebrar cualquier ocasión.

En ella puedes encontrar deliciosas sorpresas y hermosos detalles para celebrar. Algunos de estos son: vinos, licores, chocolates y bombones, embutidos, quesos, patés, galletas, copas y muchos otros detalles especiales. En “La Caja Caracas” nos adaptamos a la petición de nuestro cliente, somos su aliado para sorprender a ese ser especial que tanto se lo merece.

La Caja Caracas

¿Se pueden encargar cosas específicas para las cajas?

Sí, como aliados para sorprender a ese ser querido, nuestro cliente nos puede solicitar lo que más desee regalar, tenemos productos importados de alta calidad que garantizan un regalo asombroso, delicioso y especial pero nuestro deseo es crear una caja lo más personalizada posible. Ayudaremos a sorprender desde un cumpleaños hasta una petición de matrimonio.

 

¿Con cuánto tiempo pueden ordenarse las cajas para un regalo?

La Caja Caracas

Los tiempos de orden según la petición son de 3 a 6 días. Pedidos al mayor para regalos corporativos de 7 a 10 días.

¿Se entrega a domicilio?

Sí entregamos a domicilio completamente gratis en toda la Gran Caracas y próximamente Maracay y Valencia.

¿Por qué regalar La Caja Caracas?

Porque regalar “La Caja Caracas” es regalar una experiencia, regalar detalles totalmente personalizados, únicos y deliciosos donde integras creatividad y productos de calidad sorprendiendo gratamente en cualquier ocasión especial a tu ser querido.

Además de las festividades decembrinas para las 7 religiones principales del mundo, vienen muchas ocasiones especiales como San Valentín, entre otras, que bien valen la pena dejar una huella maravillosa y con chic como la que puedes dejar con esta caja mágica que me dejó un extraordinario sabor de boca y prendó mi paladar.

En todas sus redes sociales los vas a encontrar como @lacajaccs

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El vestido no vestido

¿Ya te diste cuenta que la vida es hoy?

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Jennifer Barreto-Leyva

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La vida nos pasa, y sin querer desarrollamos una relación poco sana con nuestro closet y nuestra imagen corporal.

Días atrás, en mi acostumbrada limpieza de closet anual encontré una cantidad de piezas exquisitas que aún no había vestido. Un traje más hermoso que el otro. Cuando me topé con este vestido escandalosamente hermoso. Ese vestido lo tenía esperando para una ocasión especial. Y ahí sentada entre telas me di cuenta que solo ese vestido tenía pacientemente tres (03) años esperando por mí, esperando por “el momento” y el clamado momento aún no ha llegado, o al menos no que yo sepa, y el vestido solo se ha envejecido.

Mientras tanto, miles de cosas han pasado por mí y en mí. En todos los ámbitos, y ese gran vestido esperando por una gran ocasión, que quizá jamás llegue, no llegará, o de llegar lo haga en un día muy lejano…

Una de las cosas que quienes somos de tallas grandes necesitamos trabajar es la relación con nuestra ropa y nuestro closet. Estoy segura que eventualmente encontraré vestidos igual de hermosos o más hermosos. Pero el miedo a que no haya de mi talla no abandona mi subconsciente. Y el gran “¿Ahora qué me pongo?” hará de las suyas. Cuatro palabras que han hecho un daño tremendo, en el mundo XL particularmente, porque en efecto no tenemos nada que ponernos, no hay mercado para nosotros.

Por alguna razón, breves momentos de ese momento de lucidez en mi closet, lo comenté en Twitter y el twit se hizo viral. El feedback que recibí fue mágico. Gente aplaudiendo mi decisión, otros tantos contándome anécdotas personales, y todos orientados al mismo mensaje: la vida es hoy, no hay que esperar a mañana, o a una ocasión especial para vestir algo, para vivir.

Decidí en estas fiestas usar el famoso vestido. Decidí disfrutar de mis ajuares, de mi belleza, de mi ser ¡ahora más que nunca! Un statement de amor propio y amor a la vida que combina mi gran pasión por la moda.

Los grandes momentos llegan o no, y estaremos inequívocamente bien vestidos para ellos, siempre y cuando recordemos la regla inolvidable de que no hay dos veces para dar una buena primera impresión.

No esperes al año nuevo, al cumpleaños, al nuevo novio, o a la promoción laboral para celebrar. La vida no la tenemos comprada y vivir con apegos a nuestra ropa no es sano.

Celebro la vida ¡mi vida! vestida de fiesta. Y tú, ¿Ya te diste cuenta que la vida es hoy?

Hasta la próxima…

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