El ácido salicílico combate el molesto acné

ácido salicílico

El ácido salicílico tópico es utilizado por los profesionales de la salud y la estética para eliminar y prevenir la molesta aparición de espinillas, algunas manchas de la piel y el temido acné. Otra de sus funciones es tratar enfermedades de la piel como la descamación o crecimiento excesivo de las células cutáneas como psoriasis, ictiosis, caspa, callos, durezas y verrugas en manos y pies.

El ácido salicílico es un betahidroxiácido (BHA) cuyas  propiedades son conocidas por disolver la grasa y penetrar profundamente la piel a diferencia de los alfahidroxiácidos (AHA) que son solubles al agua. Una vez que el activo entra en contacto con la piel, la parte ácida de la molécula funciona como un exfoliante limpiador, creando un efecto de peeling que elimina la capa superficial de la dermis logrando tratar el acné, los puntos negros, las manchas, la textura irregular, las arrugas y cicatrices superficiales.

Este ácido al disolver el sebo, evita la formación de impureza, regula las pieles muy grasas y desinflama el cutis logrando actuar sobre los granos, puntos negros y espinillas blandas pero es incapaz de eliminar el acné quístico.

Su aplicación es tópica sobre el área afectada una o varias veces al día, pero es una decisión que solo un experto puede tomar. Cada piel es un caso particular y necesita un tratamiento específico ya que cada producto tiene una concentración y número de aplicación diferente.

Es preferible utilizar el ácido salicílico durante la noche o cuando no haya exposición al sol para que los activos no manchen la piel o la irriten, además es importante que no entre en contacto con los ojos, nariz, boca y piel irritada, inflamada, infectada o enrojecida.

Como todo producto químico, este producto presenta un par de efectos secundarios. Cuando se utilizan altas concentraciones sin supervisión, la piel se irrita, reseca, descama y enrojece. Si esto ocurre bajo prescripción médica lo ideal es consultar con el profesional y suspender su uso hasta que éste lo considere apropiado.

El ácido salicílico no debe ser combinado con retinol o peróxido de benzoílo al mismo tiempo ya que su uso puede irritar, enrojecer y descamar las pieles más sensibles. También debe ser evitada con el uso de la vitamina C para prevenir que la fórmula se desestabilice.

Cualquier persona puede utilizar ácido salicílico siempre y cuando no esté embarazada, en periodo de lactancia, con varicela o influenza, tampoco si tienes la piel seca o sensible. Por otra parte, el consumo de antibióticos y analgésicos o si se ha sufrido de enfermedades en hígado o riñones es preferible consultar previamente con el médico.

Alexandra Hidalgo
Disfruto del orden que habita en el caos de ahí mi amor por la moda, la fotografía, los libros y mis peleas con lo absurdo.
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