El vestido no vestido

vestido

La vida nos pasa, y sin querer desarrollamos una relación poco sana con nuestro closet y nuestra imagen corporal.

Días atrás, en mi acostumbrada limpieza de closet anual encontré una cantidad de piezas exquisitas que aún no había vestido. Un traje más hermoso que el otro. Cuando me topé con este vestido escandalosamente hermoso. Ese vestido lo tenía esperando para una ocasión especial. Y ahí sentada entre telas me di cuenta que solo ese vestido tenía pacientemente tres (03) años esperando por mí, esperando por “el momento” y el clamado momento aún no ha llegado, o al menos no que yo sepa, y el vestido solo se ha envejecido.

Mientras tanto, miles de cosas han pasado por mí y en mí. En todos los ámbitos, y ese gran vestido esperando por una gran ocasión, que quizá jamás llegue, no llegará, o de llegar lo haga en un día muy lejano…

Una de las cosas que quienes somos de tallas grandes necesitamos trabajar es la relación con nuestra ropa y nuestro closet. Estoy segura que eventualmente encontraré vestidos igual de hermosos o más hermosos. Pero el miedo a que no haya de mi talla no abandona mi subconsciente. Y el gran “¿Ahora qué me pongo?” hará de las suyas. Cuatro palabras que han hecho un daño tremendo, en el mundo XL particularmente, porque en efecto no tenemos nada que ponernos, no hay mercado para nosotros.

Por alguna razón, breves momentos de ese momento de lucidez en mi closet, lo comenté en Twitter y el twit se hizo viral. El feedback que recibí fue mágico. Gente aplaudiendo mi decisión, otros tantos contándome anécdotas personales, y todos orientados al mismo mensaje: la vida es hoy, no hay que esperar a mañana, o a una ocasión especial para vestir algo, para vivir.

Decidí en estas fiestas usar el famoso vestido. Decidí disfrutar de mis ajuares, de mi belleza, de mi ser ¡ahora más que nunca! Un statement de amor propio y amor a la vida que combina mi gran pasión por la moda.

Los grandes momentos llegan o no, y estaremos inequívocamente bien vestidos para ellos, siempre y cuando recordemos la regla inolvidable de que no hay dos veces para dar una buena primera impresión.

No esperes al año nuevo, al cumpleaños, al nuevo novio, o a la promoción laboral para celebrar. La vida no la tenemos comprada y vivir con apegos a nuestra ropa no es sano.

Celebro la vida ¡mi vida! vestida de fiesta. Y tú, ¿Ya te diste cuenta que la vida es hoy?

Hasta la próxima…

Jennifer Barreto-Leyva
1st. Latina + size model, Beauty Queen & Size advocate worldwide | TV/radio host | Editor in Chief of @BellezaXL |Celebrity blogger in Huffington Post
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