Connect with us

Cine & Tv

¿Es la filosofía un saber inútil?

“Cuestionen todo, háganse preguntas, generen debate”.

Compartir:
Antonio Vasco

Published

on

Merlí es el nombre de la serie hablada en catalán, de tres temporadas y 40 episodios que se estrenó en la Televisora de Cataluña (TV3) en septiembre de 2015, y posteriormente dio el salto a la plataforma Netflix, a finales de 2016, alcanzado un éxito incuestionable en muchas partes del mundo. Lamentablemente por ahora no hay noticias de una cuarta temporada.

La serie nos habla de los esfuerzos de un profesor de bachillerato en enseñar el pensamiento libre, del mundo de la enseñanza de la filosofía a los adolescentes, una materia que aparenta no servir para nada y que no ofrece una demanda clara en el mercado laboral.

La serie vincula la filosofía a cuestiones de actualidad, que no sólo afecta a algunos estudiantes sino a toda la sociedad y explora cómo la filosofía, y en general todas las materias humanistas, deben reinventarse ya que están muy desprestigiadas en nuestros días. Hay que replantearse esa tradición que existe de formar alumnos solamente bajo las asignaturas científicas y técnicas, ya que su finalidad en la sociedad es y será nada más que el ciclo de producir, vender y producir otra vez.

Esto quizás sucede porque la filosofía es considerada una asignatura incómoda para los alumnos, pues los obliga a reflexionar, a criticar y a analizar por ellos mismos. A tener un espíritu crítico y un criterio propio que permita cuestionar todo lo que les venden. Más que dar respuestas, los pone a hacerse preguntas, a ser activos, no pasivos, a ser sujetos pensantes que se cuestionen todo. Eso en la sociedad capitalista actual es cada vez más incómodo: no interesa que la gente piense demasiado.

Su protagonista, Merlí Bergerón (interpretado por el actor catalán Francesc Orellá) es un profesor de filosofía, un cincuentón provocador, diferente, crítico, algo bohemio, irónico, rebelde y contestatario, con muchas virtudes y defectos. Bergerón está muy lejos de ser un personaje políticamente correcto, pero si está muy cerca de sus alumnos a los cuales seduce y encanta. Su palabra se convierte en una magia capaz de transmitir el entusiasmo innato por la filosofía (que puede estar dormido en la mayoría de los adolescentes) y la necesidad filosófica de preguntarse el propósito de la vida y cuál es el sentido de todo lo que nos rodea. El personaje principal no se parece en nada al de Robin Williams en la película “La Sociedad de los Poetas Muertos”. Su personaje puede caer antipático, es arrogante, complicado y egoísta, pero a la vez es un maestro que sabe transmitir sus conocimientos, la pasión por aprender y el deseo de vivir.

Él los invita a revisar lo que aparentemente es incuestionable, como por ejemplo, la relación entre una sobreprotectora madre soltera y su hijo; la sexualidad libre; la decisión de un padre sobre su hijo a seguir su misma carrera; la falta de recursos económicos en una familia que obliga a un hijo a dejar de estudiar para salir a trabajar; la homosexualidad; el bullying; el miedo al “qué dirán”; el desempleo; el miedo de un adolescente sin padre a enfrentarse al mundo; a la muerte de los mayores, entre otros. Estos temas, bastante actuales, son tratados con desparpajo, naturalidad, sin prejuicios, planteando siempre la posibilidad impostergable de cuestionarnos sobre la manera en que algunos profesores tradicionalmente tratan de preparar a los alumnos de una forma inútil para enfrentar un mundo que los rodea, un mundo que cambia vertiginosamente.

Dice Merlí: “Cuestionen todo, háganse preguntas, generen debate”.

La realidad, pienso yo, es que estamos bastante adormitados. Todo el tiempo se nos habla de ser críticos, de la necesidad de opinar, sobre todo, incluso sin tener conocimientos, pero, ¿nos cuestionamos las ideas que se dan por ciertas? ¿Tenemos el valor de preguntarnos qué estamos haciendo para formar a las nuevas generaciones? ¿Cómo se plantea hoy la relación entre los profesores y los alumnos o los padres y los hijos? ¿La actualidad es lo que importa o necesitamos educarnos con otra profundidad que nos permita sostenernos en el tiempo? Habilidades, competencia, rendimiento, ser el mejor, son palabras que gobiernan la educación de hoy en día. La serie muestra una manera creativa de romper las reglas, pero sin perder “el amor”, al contrario, lo coloca como centro de la vida, del todo.

Merlí llama sus alumnos de bachillerato “Los peripatéticos“, como se llamaban los discípulos de Aristóteles. Ellos viven lo bueno y lo malo de la adolescencia: el despertar al amor, las fiestas desenfrenadas, el sexo y las drogas, la individualidad, la amistad, las traiciones, el estudio, la familia, la incertidumbre sobre lo que deparará el futuro y el no tenerle miedo a nada. Los invita a plantearse todo, porque la filosofía es así y está en todo.

Cada capítulo plantea la pregunta de un filósofo: Platón y su idea del amor; Maquiavelo, quien consideraba que el poder del estado está por encima de todo; Schopenhauer, quien cuestiona al hombre por ser capaz de hacer daño y corromperse; Hegel y el concepto de la relación amo y esclavo; Nietzsche y la muerte de Dios; Aristóteles, y la felicidad como una actividad, una finalidad y no como un estado; Foucault, que cuestiona qué es lo normal o lo anormal en cada sociedad.

Como serie escolar, tampoco estamos ante la típica serie de colegio en la que los guionistas buscan llamar la atención con sucesos espectaculares. Los problemas de los muchachos son actuales y están resueltos sin esa “cursi moral” ni exceso de dramatismo. La corrección política no estropea su veracidad. Se plantea la evolución del sistema educativo, el cual debe cambiar en el contenido y en las formas. Los profesores tienen que esforzarse en enseñar sus asignaturas de una forma más estimulante, más creativa y más motivadora para los alumnos.

Estamos en un ciclo de retroceso en el mundo, y esto lo que hace es excitar las ideas primarias como la xenofobia, el racismo y el sentirse superior al otro. Hay que combatirlo y hacerlo con filosofía, con una educación integral y humanística. Estamos cada día más ocupados en tener y no en ser, en consumir y no crear, y las consecuencias se están viendo: una crisis inmensa de valores.

Héctor Lozano, el creador de la serie, dice haberla escrito porque le hubiera gustado verla en su adolescencia: “Quería que fuera una serie que me hiciera pensar y me divirtiera al mismo tiempo, que me ayudara a tomar decisiones, que me hiciera poner en duda algunas cosas, que me ayudara a no sentirme distinto o, al contrario, a valorar la diferencia”.

Todos los actores, tanto los adultos como los jóvenes, están estupendos, naturales, cercanos, perfectamente retratados, creando un ambiente tan real, rara vez conseguido cuando se trata de reflejar el mundo de la educación. Si a esto le sumamos una interesante banda sonora (el tema central es de Rimski-Korsakov) la perfecta escritura de los diálogos y tramas (el hecho de hacer en cada capítulo un filósofo y a partir de las reflexiones de estos pensadores trabajar un tema concreto), combinar humor con temas más serios y dramáticos, hacen que se garantice el éxito absoluto, demostrando además, que no es imprescindible recurrir a las típicas fórmulas de siempre para llegar al público y que cuando los medios de comunicación no intentan adoctrinar, son mucho más eficaces.

Entonces, ¿es la filosofía un saber inútil? Definitivamente no. Después de que veamos Merlí, entenderemos mejor los conocimientos filosóficos que nos ayuden a reflexionar sobre la vida, poner patas arriba todo lo que damos por sentado, prepararnos para asumir las contradicciones, afrontar las adversidades y reírnos de ellas.

“Que las cosas sean de una manera no quiere decir que no se puedan cambiar”, decía Merlí Bergerón.

 Esto es una forma de volver a la esencia. ¡Tal vez llegó el momento de empezar a hacerlo!.

Compartir:

Cine & Tv

Bohemian Rhapsody: soundtrack oficial de la película

Una banda de sonido con temas esenciales de Queen

Compartir:
Sergio Sosa

Published

on

Bohemian Rhapsody

Hoy compartimos una adaptación que hicimos del post “Queen: Bohemian Rhapsody – Original Soundtrack album review” del portal www.loudersound.com para escudriñar en la banda sonora de la película sobre el nacimiento y ascenso de Queen, la legendaria banda de rock que fue liderada por Freddie Mercury.

 

Este soundtrack fue producido por Brian May y Roger Taylor, miembros originales de Queen. La selección de temas fue muy cuidadosa y se nota que se hizo un enorme trabajo de curaduría para que la banda de sonido reflejara el nivel de composición e interpretación que siempre caracterizó a la banda. Se incluyeron tanto grabaciones originales en estudio como grabaciones tomadas de sus conciertos más emblemáticos (Rock in Rio y Live Aid).

El dato curioso: nos extrañó ver que incluyeran la “Fanfarria de 20th Century Fox” pero cuando escuchamos la banda de sonido nos encontramos con una versión al más puro estilo de “God Save the Queen“, con mucha influencia de la guitarra de Brian May.

Esta banda sonora nos pasea por diferentes temas del extenso catálogo de Queen: desde sus inicios con “Keep yourself alive”, pasando por temas esenciales de su discografía como “Somebody to love”, “Killer Queen”, “We will rock you” y “We are the champions”, hasta culminar con “The show must go on”, uno de los últimos temas que grabó Freddie Mercury.

Resaltan las versiones de “Love of my life” y “Who wants to live forever”, por la delicadeza de su composición y las extraordinarias interpretaciones que hicieron Freddie Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon.

Casi al final del soundtrack de “Bohemian Rhapsody” está una versión revisada de “Don’t stop me now“, un tema que ha sido catalogado como una de las canciones que nos levantan el ánimo.

Esta banda sonora incluye los temas:

  1. 20th Century Fox Fanfare
  2. Somebody to love
  3. Doing all right
  4. Keep yourself alive
  5. Killer Queen
  6. Fat bottomed girls
  7. Bohemian Rhapsody
  8. Now I’m here
  9. Crazy little thing called love
  10. Love of my life
  11. We will rock you
  12. Another one bites the dust
  13. I want to break free
  14. Under pressure ( Queen y David Bowie)
  15. Who wants to live forever
  16. Bohemian Rhapsody (Live Aid)
  17. Radio Gaga
  18. Ay-Oh (solo vocal de Freddie Mercury en Live Aid)
  19. Hammer to fall
  20. We are the champions
  21. Don’t stop me now
  22. The show must go on

Compartir:
Continuar Leyendo

Cine & Tv

También ‘Cuartas Partes’ pueden ser… ¡Excelentes!

Lady Gaga y Bradley Cooper se lucen en “A Star is Born”

Compartir:
Moraima Blanco

Published

on

película

Luego de haber sido tan popular el dicho “nunca segundas partes fueron buenas”, los hechos lo sustituyeron por “a veces, segundas partes son muy buenas”… Hoy nos enfrentamos al caso de la tercera versión o el tercer ‘remake’ de una película que ha resultado, debido a su calidad, una absoluta sorpresa y todo conduce a pensar que transita su camino hacia un gran éxito. Me refiero a ‘A Star is Born’ (Ha Nacido Una Estrella’), llevada por cuarta vez a la pantalla a través de esta tercera versión de la cinta original dirigida en 1937 por William A. Wellman, basada a su vez en ‘What Price Hollywood?’ (conocida como ‘Hollywood al Desnudo’)… La primera de ellas fue la del director George Cukor en 1954, protagonizada por Judy Garland y James Mason y la segunda (la más popular) ha sido la dirigida por Frank Pierson en 1976, protagonizada por Barbra Streisand y Kris Kristofferson en los dos personajes centrales.

A star is born

Ahora Bradley Cooper, uno de los jóvenes actores más cotizados actualmente en el panorama cinematográfico (además, buen cantante), de 43 años, con 21 años de carrera y 48 películas en su haber, decidió asumir el enorme riesgo de ofrecer un tercer (3er.) remake del film, o sea, su cuarta (4ta.) puesta en escena, la cual se había planteado hace algún tiempo que fuese dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Beyoncé y, finalmente, constituye el debut de Cooper como director, además de haber co-escrito el guión y protagonizarla junto a Lady Gaga, siendo asombrosa la simbiosis de ambos en este emocionante trabajo conjunto.

Esta cuarta película con ese nombre, pero tercer ‘remake’ musical de la misma, es la conocida historia de un músico famoso atrapado por el alcoholismo que, al conocer a una peculiar cantante joven y talentosa, no sólo se enamora de ella, sino, además, de su talento y se propone darla a conocer y hacerla triunfar. Llegan a casarse y a conformar un dúo reconocido por gran cantidad de público gracias a su calidad y gran empatía en escena. Es la típica película sobre ‘auge y caída’, en la cual el amor es detonante y catalizador y las adicciones son el diablo, que tienta y destruye todo ese mundo mágico profesional y personal construido por dos artistas (que en la cinta original de 1937 y en el ‘remake’de 1954 eran actores), crisis que estalla cuando uno de ellos colapsa debido al alcohol, justamente cuando el otro está en la cúspide de su éxito.

Capítulo aparte merece la actuación en esta película: Bradley Cooper y Lady Gaga son dignos de aplauso y reconocimiento por su gran trabajo… Él (Cooper) desarrolla magistralmente el proceso de su deterioro emocional y –sobre todo- físico, a través de una impresionante expresión corporal y metamorfosis en su voz y manera de hablar… Ella (Lady Gaga), está excepcional -no sólo musicalmente hablando, lo cual es de esperarse-, sino, además, como una gran actriz, profunda; natural y a la vez muy intensa, totalmente refugiada bajo la piel de su personaje, identificada a tal grado con él que convence y hasta nos hace sumergirnos en su amor, su entrega, su triunfo, su preocupación, desazón, pasión, angustia… y su dolor… Es vehemente y, frente a mis ojos y mi criterio, brillante en ambas facetas de su actuación (actriz y cantante), todo lo cual tiene un muy importante –decisivo- soporte actoral, musical y de dirección en su pareja del film: Un Bradley Cooper debutante como director en un muy meritorio y exitoso debut.

Su dirección es muy profesional y acabada. Muy inteligentemente ha fusionado el cariz melodramático de la versión de 1951 con la ambientación ‘rock’ de la película de 1976 y con todos los elementos de actualidad y la frescura que le imprimen la vigencia y el encanto suficientes para captar tanto el interés del público actual como el del anterior. Se añade el mérito de haber elegido un musical para su debut como director (no precisamente uno de los géneros más fáciles) y haber logrado un balance perfecto entre el encanto de lo colectivo y espectacular (el escenario, los conciertos repletos de público) y los aspectos íntimo, personal, individual de sus personajes, sabiendo extraer de ellos toda su esencia y presentándolos no sólo como artistas, sino, además, en toda su dimensión humana, en su intimidad, como seres susceptibles de experimentar toda una gama de emociones… con un muy eficaz apoyo en la fotografía, en los planos directos a sus ojos.

Un acierto en cuanto a guión, dirección, actuación y aspectos técnicos, con una muy bien cuidada banda sonora… Una sorpresa: La revelación de dos debutantes magistrales: Él como director… Ella como actriz principal… Una historia que podría suponerse desgastada por el tiempo o desactualizada y que en manos de ambos no sólo resucita… también se actualiza… interesa… emociona… y merece todos los aplausos… Demostrando que no sólo “segundas partes pueden ser muy buenas”, sino también… ‘Cuartas Partes’ pueden ser… ¡Excelentes!

Compartir:
Continuar Leyendo

Cine & Tv

II Festival de Cine de los Países Bajos llega a Chacao

Celebrando los 25 años de Cultura Chacao

Compartir:
Sergio Sosa

Published

on

Como parte de la programación de los 25 años de Cultura Chacao, se ofrecerán dos funciones de cine en la calle los días viernes 05 de octubre en la Plaza Los Palos Grandes y 12 de octubre en la Plaza Bolívar de Chacao, a las 6:00 p.m., enmarcadas en la 2da Edición del Festival de Cine del Reino de los Países Bajos 2018, que llevan a cabo la Embajada de Holanda y Gran Cine, en varios espacios.

Los chicos buenos no lloran

El viernes 5 de octubre se proyectará la película “Los chicos buenos no lloran”, del director Dennis Bots, que trata sobre una joven amante del fútbol, Akkie, a quien le diagnostican leucemia. Akkie mantiene su optimismo y sigue inmiscuyéndose en el torneo de fútbol de la escuela mientras está en el hospital. Pero cuando su estado de salud empeora tanto que ya no puede participar en el torneo, a Joep se le ocurre un plan muy especial.

 

El viernes 12 de octubre podrá verse “Finn”, cinta del género fantástico-familiar dirigida por Frans Weisz, que cuenta la historia de Finn van der Vaart, un chico peculiar de nueve años, huérfano de madre, quien vive solo con su padre carpintero en un pequeño pueblo, y no le gusta el fútbol como a los chicos de su edad. Un día, ve a un hombre extraño entrar en una granja abandonada de las cercanías y le oye tocar una misteriosa melodía en su violín, que le conecta con su madre difunta. A pesar de las advertencias de su padre, le pide al hombre, que le enseñe a tocar el violín.

La cita es para los días viernes 05 de octubre en la Plaza Los Palos Grandes y 12 de octubre en la Plaza Bolívar de Chacao, a las 6:00 p.m. La entrada es libre. Mayor información puede ser solicitada por la página web: cultura.chacao.gob.ve, a través de la cuenta de Twitter: @culturachacao Facebook: culturachacao.org Instagram: culturachacao

Compartir:
Continuar Leyendo
A %d blogueros les gusta esto: