La moda de la madurez

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Con tanto tiempo libre, muchos comienzan a explorar sus cuerpos, a reflexionar sobre decisiones tomadas en su juventud y nuevas inseguridades salen a flote.

Entre las oleadas que han ido transcurriendo durante la pandemia, muchas mujeres en especial, han ido redescubriendo sus cuerpos, recapitulando sobre las malas decisiones que han hecho a la hora de comprar moda, y de usar moda.

Juanetes creados a partir de zapatos con una terrible estructura, protuberancias en el cuerpo por usar prendas que no son de nuestra talla o con cortes que no nos favorecen, y una lista de otras tantas cosas destacables son los tópicos con los que en esta ola de la pandemia nos podemos topar con frecuencia. Esto me hizo re-preguntarme: ¿Vale la pena tanta rebeldía con nuestros cuerpos y la moda?

Desde hace unos 10 años estimo, ha nacido y crecido una oleada de mujeres hartas de que les digan cómo vestir, qué pueden usar y qué no. De las prohibiciones no resulta nada bueno y he aquí una prueba más.

Así como reconozco una cosa, debo reconocer otra y lo recalco cada semana, la imagen personal lo es todo, comunica cómo nos sentimos, cómo nos vemos, así como otros tantos mensajes. Nuestra ropa comunica todo de nosotros.

Nos guste o no, vestirnos con ropa fuera de nuestra talla, además de comunicar muchas cosas negativas de nosotros, eventualmente termina maltratando nuestro cuerpo. Entonces sí importa lo que vistas y cómo lo vistas…

Lo que nos trae al problema principal: una industria que aún no presenta opciones para las tallas grandes, siendo estas las más populares y compradas en Estados Unidos, Suramérica y Europa según estudios de mercado. Esto deja cero opciones para quienes aspiren como todo ser humano a vestirse, vivir y tener una vida normal. Solo cuando se está del otro lado de la moneda se entiende lo desagradable de no ser tomado en cuenta, de no existir para un mercado, así como lo importante de tener opciones donde echar mano para vestirse y calzarse. Sin ropa no puedes ir al trabajo, tener vida social, tener vida personal, porque desnudos simplemente no podemos estar. Es sencillo; sin embargo, en pleno año 2020 hay que seguir explicando esto.

Ahora que tímidamente se intentan reactivar comercialmente algunos espacios, diseñadores y empresas, y que en esta época tan complicada y sin manual está lejos de terminar, es importante que aquello de comprar con consciencia vaya no solamente con el ambiente, sino con nosotros mismos. ¿Es de mi talla? ¿Me queda bien?  ¿Qué comunico con esta ropa?  ¿Qué imagen estoy dando? ¿Es de buena calidad? Son algunas de las preguntas que debemos hacernos.

Es cierto que estamos hartos todas en mayor o menor medida que nos digan que no podemos ponernos esto o aquello, de no conseguir ropa, de no ser respetados y tomados en cuenta, pero haciendo uso de la inteligencia emocional, les invito a pensar en sus espacios personales, si de verdad vale la pena al final  aquello de “Me pongo lo que quiero” o “en la moda no hay reglas” (cosa que me horroriza viniendo de gente que pretende dar lecciones de estilo e imagen).

La imagen comunica, así como la moda, pero al final, nuestros cuerpos también.

¡Hasta la próxima!

Jennifer Barreto-Leyva
1st. Latina + size model, Beauty Queen & Size advocate worldwide | TV/radio host | Editor in Chief of @BellezaXL |Celebrity blogger in Huffington Post
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