El movimiento ‘queer’ está redefiniendo la moda

La moda y la cultura queer siempre han estado estrechamente relacionadas, la ropa ha ayudado durante mucho tiempo a dar forma a la auténtica identidad de los seres humanos o a restringirla según se mire. La comunidad LGTB+ desde el inicio creaban simbolismos para poder saber quiénes compartían sus gustos, sobre todo cuando tener gustos sexuales diferentes suponía un peligro.

Estos simbolismos, como en todos los movimientos, empezó desde sus nichos y no desde las casas de moda aunque fueran dirigidas por miembros de esta comunidad. Si bien es cierto que la moda ha sido un espacio seguro para ellos, son estos últimos años los que han dado mayor apertura a los queer.

El término queer parte de una teoría sociológica que explora y cuestiona la categorización de género y sexualidad que no están esencialmente inscritos en la naturaleza biológica humana sino que son el resultado una construcción social que varía en cada sociedad. Partiendo de esta necesidad de democratización para esta comunidad, pequeñas marcas se atrevieron a explorar el territorio lanzando piezas sin género llenas de estilo que más tarde usaría todo aquel que quisiera llevarlas.

El movimiento ‘queer’ está redefiniendo  la moda

Parte de este movimiento se vio en todo su apogeo en la gala del Met 2019 con la exposición Camp: Notes on Fashion del Costume Institute. La idea fue tomada del famoso ensayo escrito por Susan Sontag de 1964. Dicha pieza literaria describe el camp una estética y una sensibilidad basada en subversión, el drama y la parodia, siendo testigo de expresiones de sexualidad codificada en una compleja serie de elecciones a la hora de vestir y en las modales, por lo que se considera el camp firmemente anclada en la cultura gay.

El jefe del Costume Institute, Andrew Bolto expresó: “En todos estos años hemos estado hablando del camp, y nadie tiene una definición. Podrán estar de acuerdo en el hecho de que se originó en la cultura queer. Están de acuerdo en que en sus maneras de expresión se incorpora frecuentemente la exageración, el artificio y la ironía. Pero cuando se trata de definirlo, es imposible porque es amorfo, cambia mucho, es parasitario”.

Hoy por hoy marcas como Gypsy Sport en Nueva York están apostando por el estilo suburbano, con elementos artesanales libres de género basado solo en la creatividad y en la inclusión. En Europa, específicamente Barcelona nos encontramos con Aftr quienes se focalizaron en un producto único: los zapatos. Estos modelos cuentan con plataformas, resaltando lo excéntrico y de cierta manera rompiendo con los moldes binarios y los patrones establecidos.

De aquí a un par de años ya no solo comentaremos y diseccionaremos las tendencias de modas femeninas y masculinas, muy probablemente estaremos hablando de la moda sin género como un todo y no solo como una fracción interesante y rompedora. El mundo cambia a pasos agigantados y nosotros no podemos esperar a ver qué más nos depara.

Alexandra Hidalgo
Perseguidora de las tendencias de buen gusto, mientras lee un libro o toma fotografías.
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