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Los pantalones como símbolo del empoderamiento femenino por Maoli Parra

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Actualmente, el empoderamiento femenino dentro del mundo de la moda se ha convertido en una inspiración para las lujosas casas de diseño y el mejor ejemplo de ello lo da Maria Grazia Chiuri, directora creativa de Dior, quien en cada nueva colección plasma un sello de feminismo con su ahora célebre frase We Should All Be Feminist o la más reciente “Why Have There Been No Great Women Artists?”, presentada recientemente en la temporada primavera-verano 2018 en París.

Pero mucho antes que Maria Grazia, ya los pantalones habían revolucionado la manera de vestir de las mujeres, con lo cual se rompieron moldes culturales que sirvieron para impulsar la presencia femenina en la sociedad; recordemos que dicha prenda en sus inicios solo fue diseñada para hombres.

Con el tiempo, una rebelión de mujeres se adueñó de la pieza y hoy en día son quienes más la lucen con diferentes estilos: de corte alto o bajo, ajustados, sueltos, estilo pitillo, botas anchas, desgarrados, decolorados, con adornos y parches, teñidos y hasta bicolores, todo a partir de un trozo de tela gruesa que tiene más de un siglo de historia.

Usado por diferentes generaciones sociales en todo el mundo, los jeans son una prenda icónica de la moda y de la historia humana, a los que aún les queda mucha vida, porque son reflejo de personalidad y versatilidad debido a su capacidad de adaptarse a cualquier look.

La lucha por la igualdad de géneros en la que las mujeres tomaron el pantalón como símbolo de rebelión fue denominada por el psicoanalista inglés John Carl Flügel como “el gran renunciamiento masculino”:

“Si bien las mujeres obtuvieron una gran victoria con la adopción del principio erótico, los hombres renunciaron a su derecho de utilizar diversas formas de adornos brillantes, alegres y refinados, dejándolo todo al uso exclusivo de las mujeres. El hombre cedió sus pretensiones a la belleza y tomó lo utilitario como fin único y exclusivo”.

Por lo tanto, el empoderamiento de la mujer ha modelado una pieza que principalmente tiene la función de cubrir, para enaltecer y destacar su potencialidad de belleza y vanidad, elevando así su importancia dentro de la moda y la cultura, tanto así que el mismo Yves Saint Laurent llegó a decir: “Lo único que lamento es no haber inventado el pantalón vaquero”.

Por Maoli Parra

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Cine

“Volvieron para quedarse” por Antonio Vasco

“Will & Grace” cambió la TV y nos alegra tenerlos de vuelta. Esta nueva temporada demuestra que Will, Grace, Karen y Jack, volvieron para quedarse

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“Will and Grace” en inglés significa voluntad y gracia, pero esta combinación de palabras también da nombre a la primera serie en horario de máxima audiencia en la televisión de E.E.U.U., protagonizada por personajes abiertamente homosexuales como protagonistas, continuando la presencia destacada de personajes LGBTQ en la televisión abierta que empezó Ellen DeGeneres con su histórica salida del armario en la serie The Ellen DeGeneres Show.

Pese a no alcanzar la popularidad internacional que obtuvo “Friends”, “Will & Grace” cambió la televisión para siempre, promedió más de 13,7 millones de espectadores durante 187 episodios, divididos en 8 temporadas e hizo historia desde su estreno el 21 de septiembre de 1998, cuando NBC desafió a la audiencia, demostrando que el público no solo estaba preparado para estos personajes e historias que la serie contaba, sino que además lo querían.

Recordemos que los protagonistas, el abogado Will Truman (Eric McCormack) y la diseñadora de interiores Grace Adler (Debra Messing) no hipnotizaron al público solos, contaron con la participación de sus amigos, la excéntrica, adinerada e inclemente Karen Walker (Megan Mullally), y el frívolo, superficial y alocado Jack McFarland (Sean Hayes). La química entre los cuatro actores era evidente, sumada a unos guiones llenos de diálogos y momentos que incluían referencias políticas, sexuales, de alcohol y de drogas, que tenían gran ingenio y divertían al público, algo atípico para la época en una cadena tan tradicional como NBC.

En mayo de 2012, durante la transmisión del programa “Meet the Press” el entonces vicepresidente de EE.UU., Joe Biden dijo que pensaba que la serie se había convertido en una influencia dentro del pensamiento americano en materia de derechos LGBTQ. Biden dijo: “Yo creo que “Will & Grace” hizo más para educar al público americano que casi cualquier cosa que nadie ha hecho nunca. La gente teme a lo diferente. Ahora están empezando a entender”. Afirmó además, que estaba “absolutamente cómodo” con el matrimonio del mismo sexo.

Pero la comunidad LGBTQ no se conformó con estos pequeños guiños en favor de las relaciones homosexuales. Will Truman era un hombre guapo, inteligente, simpático y con una carrera exitosa. Sin embargo, su vida sentimental era inexistente. Durante las ocho temporadas la relación más importante que tuvo Will sucede justo antes del primer capítulo, duró 7 años, pero solo apareció en un episodio. En la tercera temporada el abogado inicia una relación con un periodista deportivo, rol interpretado por el actor Patrick Dempsey (Grey’s Anatomy) quien se negaba a salir del closet, impidiendo su relación con Will y perdiendo así la oportunidad los guionistas de seguir abordando el tema de las relaciones entre hombres de forma más natural. Es hasta el final de la sexta temporada que aparece Vince (Bobby Cannavale), un policía con el que Will mantiene una relación importante hasta el final de la serie. Por su lado, Grace no deja de establecer citas para conseguir pareja que se convierten en tema de tramas llenas humor dentro de la serie, haciendo de su sexualidad algo completamente normal. En el caso de Will esos momentos no suceden nunca. El reto para la cadena, los productores y guionistas, era que debían lograr normalizar la homosexualidad, pero sin arriesgarse tanto que incomodara a los espectadores más conservadores.

En un capítulo de la segunda temporada los guionistas respondieron a las quejas de la audiencia sobre la falta de momentos afectuosos entre hombres en la serie, creando una trama en la que Will y Jack se indignan por la ausencia de besos “gays” en televisión, y durante una manifestación retransmitida en directo, ambos se besan, rompiéndose uno de los grandes tabúes de la televisión, un beso entre 2 hombres. Al respecto, el vicepresidente Joe Biden durante un discurso en apoyo al matrimonio igualitario, dijo que esa escena había sido clave en la lucha de la comunidad LGBTQ por la igualdad.

Will & Grace no fue perfecta durante sus 8 temporadas, pero ayudó a reconocer hasta su capítulo final en el 2006, que los homosexuales existían y además mostró qué en una relación sentimental entre dos personas homosexuales, existen las mismas luces y las mismas sombras que en una entre dos personas heterosexuales.

Estos exitosos recuerdos le valieron a todo su equipo, diez años después, su regreso unos meses antes de las elecciones estadounidenses de 2016, cuando los cuatro protagonistas se juntaron para grabar un anuncio en apoyo a la candidatura de Hillary Clinton. En ese momento regresó la magia y 7 millones de fans enloquecieron con el video. NBC no dudó en pensar regresar 11 años después con una nueva temporada, idea que a los actores y creadores también les pareció muy buena.

Es así como el pasado 28 de septiembre se estrenó en los Estados Unidos una nueva temporada de “Will & Grace”, con sus protagonistas originales y hasta el mismo apartamento en donde sucedía la mayor parte de la trama.

El problema era cómo arrancar esta nueva edición, después del capítulo final de la serie en la octava temporada en donde Will y Grace toman rumbos separados con esposos e hijos. Los creadores de la serie Max Mutchnick y David Kohan decidieron solucionarlo de la manera más sencilla: obviar ese episodio. Revivir la magia en el punto en el que se quedaron antes de esa separación era la clave, por ello pensaron que lo mejor era volver a tener a los cuatro amigos viviendo juntos, Jack de vecino y Karen haciendo sus apariciones.

“Si hubiésemos continuado donde dejamos en el capítulo final, que algunas personas amaron y otras no tanto, no estaríamos haciendo esto” comentó Eric McCormack a Entertainment Weekly.

Sin embargo, ya no vivimos en la década de los noventa y los creadores de la serie, Max Mutchnick y David Kohan se enfrentarán ahora a una generación de espectadores y críticos muy diferente. “Will & Grace” debe y necesita de nuevo ir más allá. Ya no será suficiente tener un protagonista gay como centro de la acción, necesitamos más normalidad en su manera de afrontar la vida y las relaciones entre personas del mismo sexo, personajes que muestren todo tipo de diversidad sexual, pero sin perder su extraordinaria química entre sus protagonistas y el gran dominio de humor en sus “gags”.

Durante años “Will & Grace” obtuvo semanalmente los veinte minutos más divertidos de la televisión. En 2004 todos sus personajes fueron incluidos dentro de los 100 mejores personajes de televisión. En 2012, The Washington Post clasificó a “Will & Grace” como la novena mejor comedia de la NBC de todos los tiempos. Por todo esto, NBC volvió a demostrar su confianza en la serie extendiendo esta temporada del regreso a 16 episodios y ya confirmó una segunda, incluso ya se sabe que Michelle Obama va a aparecer en uno de los episodios.

Definitivamente Will, Grace, Karen y Jack, volvieron para quedarse.

Por Antonio Vasco

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Cine

Por qué ‘Citizen Kane’ antes que ‘Casablanca’ por Moraima Blanco

Citizen Kane es un clásico del cine que nos sorprende, nos genera tensión, nos encanta. Moraima Blanco nos cuenta por qué está antes que ‘Casablanca’

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Una película ha sido considerada desde hace muchos años y por casi todos los grupos de expertos ‘La Mejor de Todos los Tiempos’, aún por encima de ese Clásico adorable –al cual dediqué hace ya algunas semanas esta Columna- llamado ‘Casablanca’, el cual mucha gente se pregunta por qué no ha logrado desalojarle de ese primer lugar tan defendido y ratificado a nivel mundial en suficiente cantidad de oportunidades. Eso es lo que exploraremos hoy acá: Las razones por las cuales ‘Citizen Kane’, film ganador de un solo Oscar, dirigido en 1941 por Orson Welles, no ha tenido un rival con el suficiente poder para derribarle de inamovible pedestal…

De ellas, la fundamental -además de su comprobadísima calidad- es que todos los elementos que la integran le hacen diferente, al no haber sido usados antes por otros directores: La Innovación que representó para el mundo del Cine, en cuanto a Dirección de Fotografía, Música y, por sobre todo, su Estructura Narrativa o manera de presentar al público, frente a las cámaras, la historia narrada. Esa diferencia está indisolublemente ligada al hecho de haber sido Hollywood quien, de forma directa, buscó a Welles para pedirle que la dirigiese, concediéndole absoluta libertad para ‘contarla’ desde su óptica, sin tener que hacer frente previamente a control de censura alguno y encargándose además él mismo de su Casting y la elección de su Equipo de Filmación, algo nunca antes visto en el seno de la Industria Hollywoodense, menos aún tratándose, como en este caso, de un director debutante, todo lo cual convierte a ‘Citizen Kane’ en el primer film ‘independiente’ emanado de la ‘Meca del Cine’ y, por tanto -al no tener que hacer concesiones-, en un ‘producto’ mucho más artístico que comercial, en el cual la calidad máxima es absoluta prioridad.

Si a todo ello agregamos la particularidad de que Orson Welles, su director, fue también el autor del Guión (junto a Herman J. Mankiewicz), su productor (en compañía de George Schaefer) y su actor protagonista central, tenemos frente a nosotros a una verdadera Obra Maestra, de rasgos absolutamente excepcionales, debido a que el producto final de toda esa excepcionalidad logró ser la mayor calidad deseada … De allí la dificultad de cualquier otra película durante todo estos años transcurridos desde su estreno en los años 40’s -pasando por su reestreno en el territorio de los Estados Unidos durante la década 50’s- hasta la fecha, de destronarla como única campeona de todos los tiempos en el ranking cinematográfico mundial.

Lideró durante casi cincuenta años el Listado de ‘Las 10 Mejores Películas’ publicado por la Revista ‘Sight & Sound’ como resultado de sus votaciones. En dos oportunidades (1958 y 2007) fue la No.1 de la Lista “AFI’s 100 Años… 100 Películas” emanada del ‘American Film Institute’. Pero, pese a que contó con el apoyo de la Crítica desde el comienzo, dada su calidad asombrosa e inusual, fue todo un fracaso en taquilla (inicialmente). El factor decisivo para que se recuperase en cuanto al apoyo del público y, por consiguiente, en relación a su recaudación, fue el gran espaldarazo recibido por parte de muchos críticos franceses, el cual contribuyó a que fuese reestrenada en Estados Unidos 15 años después (en 1956), convirtiéndose entonces en un gran éxito y siendo apreciada entonces  de manera mucho más justa tanto por los críticos como por el público de su territorio originario.

Estuvo nominada al Oscar en nueve (9) Categorías (Mejor: Película, Director, Guión Original, Actor Principal, Fotografía, Dirección de Arte, Montaje -o Edición-, Sonido y Banda Sonora) y obtuvo sólo una de esas estatuillas (Mejor Guión Original). Narra la historia de Charles Foster Kane, personaje inspirado en el magnate de los medios de comunicación William Randolph Hearst y, a la manera de ver de muchos, también en el propio Welles, su director e intérprete, lo cual motivó que Hearst prohibiera a su Cadena de Diarios todo tipo de mención a la película cuando fue estrenada, ya que en ella se muestra la deformación sufrida por el objetivo original de su personaje central al ejercer el periodismo, al cual había sido guiado por un supuesto ideal de servicio social, desinteresado y altruista, que degeneró en la búsqueda inescrupulosa del poder a través de los Medios. La historia cuenta el desarrollo de la investigación de un periodista sobre el hecho de que este magnate de la Prensa haya pronunciado, justo antes de morir, una palabra (“Rosebud”) y el significado que ésta podría tener.

Datos Curiosos sobre ‘Citizen Kane’

  1. La película fue abucheada en la Ceremonia de Entrega de los Oscar, en 1941, cada vez que fue mencionada alguna de sus nueve (9) nominaciones.
  2. Debido a innumerables contratiempos durante su filmación, ‘RKO’ (su Distribuidora inicial, ya que ahora lo es ‘Warner Bros’), violó el contrado firmado con Orson Welles, apropiándose de su siguiente película (‘The Magnificent Ampersons’) y cambiando su final por uno convencional, en contra de la voluntad de él, lo cual le hizo marcharse a Europa.
  3. Steven Spielberg compró en 1.982, por 60.500 dólares, uno de los tres trineos ‘Rosebud’ usados en la escena final de la película, el único de ellos que no se quemó durante la filmación. En su película ‘Raiders of the Lost Ark’ (1981) rindió tributo a ‘Citizen Kane’ mediante su escena final, la cual fue ubicada por él dentro del Almacén del Gobierno. Además, dijo: ”Rosebud siempre girará sobre mi máquina de escribir, para recordarme que en las películas lo primero es la calidad”.

Por todo lo que he comentado acá hoy y por mucho más… ‘Citizen Kane’ es considerada ‘La Mejor de Todos los Tiempos’, incluso por sobre la adorable ‘Casablanca’. ¿Por qué ‘Citizen Kane’ antes que Casablanca?

Por Moraima Blanco

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La rica historia de Louis Vuitton toma New York por Gabi Ramos Caldato

Gabi Ramos Caldato quedó impactada con el cuarto marítimo de la colección de VOLEZ, VOGUEZ, VOYAGUEZ de Louis Vuitton en la ciudad de New York

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VOLEZ, VOGUEZ, VOYAGUEZ… Vuela, Navega, Viaja es la nueva exhibición de Louis Vuitton que se presenta en la ciudad de New York. Esta se basa en una retrospectiva sobre el viajar mostrando la historia y la evolución de la marca, de cómo una casa de accesorios se convierte en el colosal conglomerado de la moda que es en la actualidad.

Curada por Olivier Sailland, la exhibición cuenta la historia de los 160 años de esta casa de moda mostrando cómo un Baúl de madera fue el preludio, la pieza innovadora e imprescindible que acompañó a toda una Elite neo-renacentista a explorar el mundo y definir las nuevas formas de viajar en él.

A principio del siglo XX el mundo estaba descubriendo formas de trasladarse y el equipaje siempre fue parte de esta actividad. La casa Louis Vuitton no solo innovó en un accesorio de moda, fue parte de esta evolución que hizo de éste no solo una curiosidad y una necesidad como un ícono de las formas de transporte más cotidianas que usamos hoy en día.

En la antigüedad el equipaje viajaba en vagones, luego en el mar, luego trenes, luego carros y luego en aviones. A la par que esta tecnología se fue dando, también la necesidad de guardar las pertenencias se fue amoldando y es ahí cuando la firma magnifica la importancia del accesorio, de la moda y justifica el producto, algo más allá de lo banal que es parte de la historia.

La exhibición tiene una fluidez crono – ergonómica fabulosa, empieza en el cuarto de los maderos con baúles originales hechos en 1886. En este ambiente ves como el diseño del baúl basto se acomodó a un mini closet donde las élites con comodidad podían guardar sus pertenencias al viajar. Paralelo, viene la historia del monograma y muestra cómo Vuitton fue inventando una especie de logo que identificara su marca, pero no fue hasta 1896 cuando el famoso LV se da a conocer y este fue hecho en la memoria del padre del mismo Louis Vuitton que falleció en 1893.

Luego la exhibición te lleva a diferentes ambientes, entre ellos pasillos donde muestran pequeños baúles usados para transportar vajillas para picnics o mudanzas. También existe una parte que le rinde culto a la coquetería de la mujer en guardar sus prendas y empacar antes de un viaje, pero los ambientes más interesantes son el cuarto de automóviles, el cuarto de la vela marítima (impresionante el lay-out escenográfico: un mástil en el medio de la exhibición) y el cuarto de aeroplanos. En el ambiente automovilístico se pueden observar baúles con el monograma azul oscuro de diferentes tamaños diseñados para cubrir las distintas necesidades. De hecho, este cuarto mezcla la historia del tren con la historia del automóvil, yo lo pensé como el cuarto de las ruedas. Acá, como materiales de trabajo tipo una máquina de escribir (de Hemingway), materiales literarios (perteneciente a Scott A. FitzGerald) o materiales artísticos que se transportaban de ciudad en ciudad para complacer la necesidad de sus dueños. De hecho, Henry Matisse solo transportaba sus instrumentos para pintar por medio de baúles Louis Vuitton.

Mi favorito fue el cuarto marítimo donde cuentan la historia de cómo André Citroeé, De Croisère Noire, le pide a Louis Vuitton piezas de empaque ligeras para realizar una expedición por Argelia, Mali y él Congo entre mar y tierra, obligando a la marca a buscar formas tecnológicamente viables y cómodas para complacer a su cliente.

Luego en el ambiente del aeroplano se da a entender la creación de la “mini maleta” una cartera para así satisfacer con lujo, las necesidades de los pilotos de aviones ultra livianos que en ese momento necesitaban poco peso y mucha velocidad para lograr sus cometidos.

En la exhibición también se ven todas las colaboraciones que la marca ha tenido con artistas en su actualidad, y hay un ambiente moderno que muestra los diferentes vestidos que celebridades han usado de esta marca de moda. Literal esta muestra, en una retrospectiva histórica, un  merecido homenaje a la marca y sus logros y si eres fan de la misma, pues acá podrás ver absolutamente todo lo que esta firma ha hecho desde la colaboración con Yayoi Kusama, al pintoresco monograma creado por Takashi Murakami.

¡La colección espera traer entre cuatrocientos mil a quinientos mil visitantes! Está localizada en el distrito financiero de Manhattan, en el antiguo edificio de la bolsa de New York. Paralelo en la vecindad, cerca de las fiestas de navidad, Louis Vuitton abrirá un Pop-Up, donde de paso, podrás personalizar con tu nombre las piezas que compres. Al final todo es negocio y esto rinde culto al fundador de la marca quien fijó en ella un imperio y lo logró.

Pero eso si es un negocio con un savoir faire de mercadeo interesante que nos nutre culturalmente y nos deleita al contarnos parte de una historia casi oculta en la importancia del accesorio al viajar que hoy en día todos disfrutamos. 

Por Gabriela Ramos Caldato

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