Viajando por la moda: La Belle Epoque

La belle Epoque

La moda viene poniéndonos de cabeza desde hace muchísimo tiempo. Entender las tendencias que marcan la pauta día a día requiere no solo de sensibilidad, sino también del conocimiento previo de lo que se utilizaba años atrás. Ya nos hemos dado cuenta que la moda es un fenómeno cíclico que de vez en cuando nos regala uno que otro genio capaz de desafiar eso que se dice que «Ya todo está inventado». Así que hemos decidido darnos un paseo por el pasado y conocer qué era lo que volvía locas a las mujeres de la época, con qué tendencias destacaban y cómo a nuestra época podemos adaptar algo de eso y ¡beneficiarnos con La Belle Epoque!

Represión de la figura

Viajando por la moda: La Belle Epoque

A principios del siglo XX la silueta femenina se dignificaba en una marcada forma de “S’’, en la cual sus pechos se forzaban hacia delante en una curva sinuosa mientras que el trasero se exageraba y se curvaba en sentido opuesto. Todo esto gracias a un corsé que lograba una estrechísima cintura de avispa y un abdomen liso.

Esta moda obligaba a llevar faldas fruncidas en la cadera que se precipitaban al suelo; mangas muy largas y estrechas, cuellos almidonados y excesivamente altos. Las colas largas y los tocados para el cabello con algunos mechones ondulados recogidos bajo el sombrero también eran de uso obligatorio para pertenecer al selecto club del estilo.

La Belle Epoque

Para 1898 la gran innovación en los vestidos de fiesta eran las flores de tallos largos y estilizados, los ribetes bordados con colores vivos, y los adornos de movimiento ascendente. Lo más destacable de esta época es su gran pasión por la ornamentación donde se podían ver: bordados de cordoncillo, apliques, puntillas, abalorios, lentejuelas, y pliegues que cubrían a la mujer formando una red deslumbrante.

El cuerpo femenino era un artículo ornamental, la industria de la moda lo estilizaba de forma erótica, lo deformaba y lo abstraía de su función biológica. Así fue que la moda y la feminidad se unieron de forma inexorable, la moda no solo diferenciaba a las clases sociales sino también al hombre de la mujer de La Belle Epoque.

El vestido racional, reconciliación de arte y vida

La Belle Epoque

Los movimientos para reformar la indumentaria vinieron dados por el excesivo uso de vestidos recargados y ajustados que dificultaban el movimiento y la respiración. Amalia Jencks Bloomer fue una neoyorkina que abogaba por la ropa funcional y usaba pantalones turcos en 1850 que más tarde se popularizarían como pantalones bombachos, como alternativa higiénica llegó a utilizar vestidos por la rodilla lo que escandalizó a las defensoras de la moda encorsetada y de faldas largas.

El debate acerca de la reforma del vestido alcanzó su punto álgido en la década de 1880. La rational Dress Society, fundada en 1881, llamó la atención social y médica hacia el vestido ceñido. En 1884, se organizó en Londres una Exposición Internacional de Salud en la cual se mostraban vestidos higiénicos, uno de os expositores era el doctor alemán Gustav Jaeger, profesor de zoología y medicina, quien había desarrollado teorías acerca de cuál debía ser el vestido más sano y recomendaba el uso exclusivo de fibras naturales.

Entre las características propias de los vestidos de la reforma se encontraba que eran sueltos y con vuelos que pudieran llevarse con y sin corsé. Estos vestidos de corte holgado poseían colores apagados, el nido de abeja (asociados con el que usaban las campesinas) y bordados. Eran confeccionados por el departamento de moda de Liberty de Londres.

En el siglo XX, los estilos de moda reformista y estética continuaron buscando soluciones al modo de vestir que liberaran a la moda de los diseños dominados por la alta costura parisina y los modelos obsoletos. El movimiento secesionista de Viena apoyó la fundación del Werkstätte vienés en 1903 por parte del pintor Koloman Moser y del arquitecto Josef Hoffman, este grupo de diseño vanguardista abrió un taller textil y un departamento de diseño que pretendía armonizar el diseño de interiores y la moda y liberar al diseño de las formas que se asociaban al art nouveau.

Opulencia oriental en La Belle Epoque

La belle Epoque

Nacieron propuestas que se fundamentaban en el diseño gráfico y el textil asiático, el arte popular y el arte abstracto contemporáneo. El diseño de moda seguía una línea vertical de cintura alta que más tarde popularizó Paul Poiret.

Oriente ha sido una inspiración para los diseñadores de moda desde el siglo XVII, cuando las mercancías provenientes de la India, China y Turquía empezaron a popularizarse en Europa Occidental. Esta tendencia alcanzó su punto álgido a principios del siglo XX, y el origen de esta obsesión se encontraba en la nostalgia de las leyenda de Persia y Arabia reflejadas en Las mil y una noche, como los debuts de los Ballets rusos de Sergei Diaghilev en 1909.

La adopción de los modistos modernos de los elementos propios de las prendas de Asia Oriental supuso otra innovación importante para la moda del siglo XX. Una fuente de inspiración fue el quimono, prenda que empezó a exportarse a Occidente después de 1854, cuando Japón se abrió a occidente. El respeto reverencial por los tejidos utilizados por los japoneses hizo que se perdiera interés por el corte de tela apropiado para las modas europeas, más ajustadas, que dividían las formas femeninas en un cuerpo encorsetado y una falda larga hasta el suelo.

Los modistos revolucionarios por su parte, hallaron inspiración en la calidad del tejido de los quimonos. Las mangas de corte ancho y los cuerpos cruzados se incorporaron a los vestidos de noche, mientras que los trajes de ópera empezaron a envolver los cuerpos como si se tratara de capullos con alas de murciélago.

Tal y como vamos hasta aquí, muchas de estas piezas que se mencionan las hemos usado en variantes de nuestra época. Lo interesante de indagar en la historia de la moda es que nos permite entender las ‘nuevas tendencias’ y nos permite detectarlas incluso unos meses antes de que entren en su apogeo.

Aquí te dejamos una galería de prendas que puedes usar en este 2020 y que recuerden la sofisticación de La Belle Epoque, una de las épocas más ricas en la historia de la moda.

Cuellos cubiertos y ornamentados

Silueta definida

Dile sí a lo oriental

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