“Volvieron para quedarse” por Antonio Vasco

“Will and Grace” en inglés significa voluntad y gracia, pero esta combinación de palabras también da nombre a la primera serie en horario de máxima audiencia en la televisión de E.E.U.U., protagonizada por personajes abiertamente homosexuales como protagonistas, continuando la presencia destacada de personajes LGBTQ en la televisión abierta que empezó Ellen DeGeneres con su histórica salida del armario en la serie The Ellen DeGeneres Show.

Pese a no alcanzar la popularidad internacional que obtuvo “Friends”, “Will & Grace” cambió la televisión para siempre, promedió más de 13,7 millones de espectadores durante 187 episodios, divididos en 8 temporadas e hizo historia desde su estreno el 21 de septiembre de 1998, cuando NBC desafió a la audiencia, demostrando que el público no solo estaba preparado para estos personajes e historias que la serie contaba, sino que además lo querían.

Recordemos que los protagonistas, el abogado Will Truman (Eric McCormack) y la diseñadora de interiores Grace Adler (Debra Messing) no hipnotizaron al público solos, contaron con la participación de sus amigos, la excéntrica, adinerada e inclemente Karen Walker (Megan Mullally), y el frívolo, superficial y alocado Jack McFarland (Sean Hayes). La química entre los cuatro actores era evidente, sumada a unos guiones llenos de diálogos y momentos que incluían referencias políticas, sexuales, de alcohol y de drogas, que tenían gran ingenio y divertían al público, algo atípico para la época en una cadena tan tradicional como NBC.

En mayo de 2012, durante la transmisión del programa “Meet the Press” el entonces vicepresidente de EE.UU., Joe Biden dijo que pensaba que la serie se había convertido en una influencia dentro del pensamiento americano en materia de derechos LGBTQ. Biden dijo: «Yo creo que “Will & Grace” hizo más para educar al público americano que casi cualquier cosa que nadie ha hecho nunca. La gente teme a lo diferente. Ahora están empezando a entender». Afirmó además, que estaba «absolutamente cómodo» con el matrimonio del mismo sexo.

Pero la comunidad LGBTQ no se conformó con estos pequeños guiños en favor de las relaciones homosexuales. Will Truman era un hombre guapo, inteligente, simpático y con una carrera exitosa. Sin embargo, su vida sentimental era inexistente. Durante las ocho temporadas la relación más importante que tuvo Will sucede justo antes del primer capítulo, duró 7 años, pero solo apareció en un episodio. En la tercera temporada el abogado inicia una relación con un periodista deportivo, rol interpretado por el actor Patrick Dempsey (Grey’s Anatomy) quien se negaba a salir del closet, impidiendo su relación con Will y perdiendo así la oportunidad los guionistas de seguir abordando el tema de las relaciones entre hombres de forma más natural. Es hasta el final de la sexta temporada que aparece Vince (Bobby Cannavale), un policía con el que Will mantiene una relación importante hasta el final de la serie. Por su lado, Grace no deja de establecer citas para conseguir pareja que se convierten en tema de tramas llenas humor dentro de la serie, haciendo de su sexualidad algo completamente normal. En el caso de Will esos momentos no suceden nunca. El reto para la cadena, los productores y guionistas, era que debían lograr normalizar la homosexualidad, pero sin arriesgarse tanto que incomodara a los espectadores más conservadores.

En un capítulo de la segunda temporada los guionistas respondieron a las quejas de la audiencia sobre la falta de momentos afectuosos entre hombres en la serie, creando una trama en la que Will y Jack se indignan por la ausencia de besos “gays” en televisión, y durante una manifestación retransmitida en directo, ambos se besan, rompiéndose uno de los grandes tabúes de la televisión, un beso entre 2 hombres. Al respecto, el vicepresidente Joe Biden durante un discurso en apoyo al matrimonio igualitario, dijo que esa escena había sido clave en la lucha de la comunidad LGBTQ por la igualdad.

Will & Grace no fue perfecta durante sus 8 temporadas, pero ayudó a reconocer hasta su capítulo final en el 2006, que los homosexuales existían y además mostró qué en una relación sentimental entre dos personas homosexuales, existen las mismas luces y las mismas sombras que en una entre dos personas heterosexuales.

Estos exitosos recuerdos le valieron a todo su equipo, diez años después, su regreso unos meses antes de las elecciones estadounidenses de 2016, cuando los cuatro protagonistas se juntaron para grabar un anuncio en apoyo a la candidatura de Hillary Clinton. En ese momento regresó la magia y 7 millones de fans enloquecieron con el video. NBC no dudó en pensar regresar 11 años después con una nueva temporada, idea que a los actores y creadores también les pareció muy buena.

Es así como el pasado 28 de septiembre se estrenó en los Estados Unidos una nueva temporada de “Will & Grace”, con sus protagonistas originales y hasta el mismo apartamento en donde sucedía la mayor parte de la trama.

El problema era cómo arrancar esta nueva edición, después del capítulo final de la serie en la octava temporada en donde Will y Grace toman rumbos separados con esposos e hijos. Los creadores de la serie Max Mutchnick y David Kohan decidieron solucionarlo de la manera más sencilla: obviar ese episodio. Revivir la magia en el punto en el que se quedaron antes de esa separación era la clave, por ello pensaron que lo mejor era volver a tener a los cuatro amigos viviendo juntos, Jack de vecino y Karen haciendo sus apariciones.

«Si hubiésemos continuado donde dejamos en el capítulo final, que algunas personas amaron y otras no tanto, no estaríamos haciendo esto” comentó Eric McCormack a Entertainment Weekly.

Sin embargo, ya no vivimos en la década de los noventa y los creadores de la serie, Max Mutchnick y David Kohan se enfrentarán ahora a una generación de espectadores y críticos muy diferente. “Will & Grace” debe y necesita de nuevo ir más allá. Ya no será suficiente tener un protagonista gay como centro de la acción, necesitamos más normalidad en su manera de afrontar la vida y las relaciones entre personas del mismo sexo, personajes que muestren todo tipo de diversidad sexual, pero sin perder su extraordinaria química entre sus protagonistas y el gran dominio de humor en sus “gags”.

Durante años “Will & Grace” obtuvo semanalmente los veinte minutos más divertidos de la televisión. En 2004 todos sus personajes fueron incluidos dentro de los 100 mejores personajes de televisión. En 2012, The Washington Post clasificó a “Will & Grace” como la novena mejor comedia de la NBC de todos los tiempos. Por todo esto, NBC volvió a demostrar su confianza en la serie extendiendo esta temporada del regreso a 16 episodios y ya confirmó una segunda, incluso ya se sabe que Michelle Obama va a aparecer en uno de los episodios.

Definitivamente Will, Grace, Karen y Jack, volvieron para quedarse.

Por Antonio Vasco

Antonio Vasco
Comunicador - Locutor - Diseñador Gráfico
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