Tips para adaptar tu rutina de belleza al cambio de clima

Tips de belleza

Las necesidades de nuestra piel varían según una cantidad de factores que a veces pasamos desapercibidos. Las estaciones del año, los alimentos que consumimos, el ambiente que nos rodea y hasta nuestro estado de ánimo son sólo algunos de los elementos que pueden influir en el comportamiento regular de la capa con la que nos enfrentamos al mundo.

No hace falta ser un experto para notar que nuestro cuerpo se adapta o reacciona ante ciertas características de determinadas formas. Hay que aprender de ello. Quizás cuando nos encontramos dentro de nuestra rutina, los cambios son más lentos y no se hacen presentes hasta que ya son evidentes, pero cuando se trata de un suceso que modifica de manera brusca las condiciones del ambiente y la situación de nuestra piel, hay que saber estar preparadas.

Una de las maneras más regulares en las que esto ocurre es cuando nos encontramos de viaje y el factor más común al que debemos enfrentarnos es el cambio de clima.

 

Cuidado de la piel

Consejos para adaptar tu rutina de belleza durante un viaje:

  1. Lo primero que tienes que hacer es conocer tu piel y eso no se logra de un día para otro. El autoconocimiento de nuestro cuerpo en general es cuestión de tiempo y más que nada de prestar atención a cómo reaccionamos a todos los factores externos. Es recomendable saber qué tipo de piel tienes, si es grasa, seca o mixta. Si sufres de rojeces, acné o alguna otra característica. En resumen, qué tipo de reacciones tiene tu piel.
  2. Averigua el clima que hay en el destino al que viajarás. Si hay estaciones, en cuál de ellas estarás viajando y si no hay, cuál es la temperatura y humedad promedio en ese determinado periodo del año. Mientras más información sepas, mejor. No solo te va a servir para tu rutina de belleza, sino también para tu ropa y otras necesidades viajeras.
  3. Una vez conozcas tu piel y sepas a qué clima te estarás enfrentando, elige los productos que vas a llevar según los factores externos a los que te vayas a enfrentar y planea tu rutina. Recuerda que no sólo la exposición al sol directo quema tu piel, sino también el frío en extremo, así que no dejes de llevar un protector e hidratante.
  4. Lleva uno o dos productos extras de cuidado solo por si caso. Es decir, alguna opción por si el que llevas para ese determinado paso no funciona. Por ejemplo, un limpiador.
  5. Disfruta de una piel bien cuidada. Una vez estés en tu destino, comienza a utilizar los productos que has planeado y observa el comportamiento de tu piel. Si la conoces y has estudiado bien el clima del lugar, todo tiene que ir de maravilla. Si no, asegúrate de cuál es el producto que está fallando y usa el extra.

cambio de clima

Caso personal:

Actualmente estoy en Lima, Perú, en pleno invierno. La humedad ha tenido un promedio de 88% los últimos días y la temperatura de 15°. En el lugar donde estoy viviendo hay muchísima tierra en el ambiente y la brisa es helada y cortante. Según esto, en lo que más he puesto atención es en el paso de la limpieza y el mantener la piel humectada para enfrentar el frío. Si antes me exfoliaba una vez a la semana, ahora lo hago por lo menos dos, para eliminar todos esos restos de contaminación que no sean suprimidos en la rutina regular de limpieza.

Mi ventaja es que nunca he tenido demasiados problemas con mi piel, a excepción de las temporadas en las que está muy sensible, pero con una buena hidratación ese inconveniente se ha resuelto.

tipos de piel

Por ahora, mi mejor amiga en este viaje ha sido Clarins. Para hidratar estoy usando la Bright Plus, Fluide Eclaircissant Hydratant en presentación de 50 ml y para exfoliar la Doux Polissant, Crème à micrograinsde 15 ml. Ambas versiones son perfectas para viajes por su tamaño pequeño que no excede los 100 ml. Con una retiro todas las impurezas al menos dos veces por semana y la otra me hidrata y protege diariamente.

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