Beautiful Boy: un relato severamente honesto

Beautiful Boy

A los 18 años, Nicolas Sheff era un buen estudiante, editor del periódico de la escuela secundaria, actor en las obras de teatro del colegio y miembro del equipo de waterpolo. Lector voraz y talentoso artista, Nic se preparaba para ingresar a la universidad en el otoño. Comenzó a experimentar con drogas cuando tenía 12 años, pero en su adolescencia probó metanfetamina por primera vez y, como escribe, “el mundo pasó de blanco y negro a Technicolor”. Nic pasó casi instantáneamente de incursionar en sustancias a tener una dependencia a gran escala.

Beautiful Boy

Beautiful Boy es un relato severamente honesto / franco del viaje de la familia Sheff a través de las continuas luchas de Nic contra la adicción. Basado en el bestseller homónimo del aclamado periodista David Sheff y en la obra de su hijo Nic Tweak: Growing Up on Methamphetamines, la película presenta una representación única del modo en que la adicción puede destruir vidas y del poder del amor para reconstruirlas.

Desgarradora, conmovedora y, a su vez, llena de alegría, esperanza y amor, Beautiful Boy relata las rehabilitaciones, las desapariciones, las promesas incumplidas y la ira a medida que Nic se hunde en el mundo de las drogas, así como la desesperación de David por salvar a su “niño precioso” de los estragos de la adicción. Dirigida por Felix van Groeningen (Belgica, The Broken Circle Breakdown), la película está protagonizada por los nominados al premio de la Academia® Steve Carell (Foxcatcher, The Big Short) y Timothée Chalamet (Interstellar, Call Me by Your Name), la ganadora del Globo de Oro® Maura Tierney (la serie The Affair, Baby Mama), la nominada al premio de la Academia® Amy Ryan (Birdman, Gone Baby Gone) y el ganador del premio de la Academia® Timothy Hutton (Ordinary People).

Beautiful Boy

Beautiful Boy está producida por los ganadores del premio de la Academia® Brad Pitt, Dede Gardner y Jeremy Kleiner (Moonlight, 12 Years a Slave, The Big Short), de Plan B Entertainment, con Nan Morales (Selma) en la producción ejecutiva. El nominado al premio de la Academia® Luke Davies (Lion) y van Groeningen escribieron el guión a partir de los libros Mi niño precioso: el viaje de un padre a través de la adicción de su hijo y Tweak: Growing Up on Methamphetamines de Nic Sheff. Completan el equipo creativo de van Groeningen sus colaboradores de siempre, el director de fotografía Ruben Impens (The Broken Circle Breakdown, Belgica) y el editor Nico Leunen (The Broken Circle Breakdown, The Misfortunates). El diseño de producción está a cargo del nominado al premio de la Academia® Ethan Tobman (Beyoncé: Lemonade, Room) y el diseño de vestuario, de Emma Potter (True Detective Season 3, Creed).

Acerca de la producción

En 2005, el aclamado periodista David Sheff escribió “My Addicted Son” para la revista New York Times Magazine. Un relato de primera mano dolorosamente franco e inolvidable sobre la lucha de su hijo Nic contra la adicción a las drogas, en especial a la metanfetamina, y el esfuerzo de David para salvar a su familia, que incluye a su segunda esposa Karen y sus dos hijos mucho más pequeños, durante un calvario de casi una década.

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Dos años más tarde, el productor Jeremy Kleiner de Plan B Entertainment se enteró de que Sheff había escrito un libro sobre la lucha de Nic de 10 años llamado Mi niño precioso, y su hijo Nic había hecho una crónica de esos años en su propia memoria Tweak. Lanzados simultáneamente, los dos libros juntos crearon un emotivo retrato con diferentes matices de una sola familia en crisis. Cuando Kleiner compartió los libros con sus socios en Plan B, los productores Dede Gardner y Brad Pitt, propusieron un escenario inusual. Cada libro era conmovedor e importante en sí mismo, pero la combinación era mucho más que la suma de sus partes. ¿Serían capaces de hacer una película que combinara ambas narrativas en una historia cohesiva? “Nos quedamos impresionados por ambos textos”, dice Gardner. “Y creímos que tomar dos perspectivas de la misma serie de eventos y ponerlos juntos en una película sería aún más convincente de lo que eran por sí solos”.

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Para crear una narrativa combinada basada en un material tan sensible, los productores pensaron que necesitarían un escritor y director poco convencional que pudiera ayudarlos a dar forma a la historia de una manera que compartiera los puntos de vista tanto de Nic como de David. “Consideramos que la película iba a ser única ya que se provenía de dos memorias sobre décadas de la vida de esta familia”, explica Kleiner. “Tenía que ser dolorosa e inspiradora y, sobretodo, optimista al viajar con ellos durante los muchos años que lucharon contra la enfermedad de su hijo”. Kleiner y Gardner habían visto una película en lengua flamenca dirigida por el cineasta belga Félix van Groeningen y estaban intrigados por su estilo cinematográfico. “Cuando vimos The Broken Circle Breakdown, me transporté por completo a un mundo que se sentía como se supone que debía sentirse Beautiful Boy”, comparte Kleiner. “Nuestra película es una historia épica, pero también es extraordinariamente íntima. Considera que la belleza de la vida y las dificultades de la vida son inseparables y parte de la experiencia de ser humano. La película de Félix también tenía una estructura innovadora, casi indescriptible que iba más allá de las reglas del cine y se sentía más como la vida”. Gardner dice que Broken Circle Breakdown sumerge al espectador en una historia profundamente trágica y dice, ‘Sé que es incómodo, pero voy a llevarte a través de eso’. Eso es exactamente lo que estábamos buscando”.

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Van Groeningen hizo cinco películas en flamenco, entre ellas Belgica, que ganó el premio al Mejor Director en la categoría World Cinema Dramatic en el Festival de Cine de Sundance 2016, y The Misfortunates, que fue seleccionada para los premios Oscar® como la entrada belga oficial para la Mejor Película en Idioma Extranjero de 2010. Con su cuarta película, The Broken Circle Breakdown, un conmovedor drama familiar ambientado en la música bluegrass que fue nominado al premio de la Academia 2014 a la Mejor Película en Lengua Extranjera, van Groeningen se convirtió en un cineasta aclamado internacionalmente y en festivales de cine de todo el mundo.

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Como era de esperarse, a medida que acumulaba premios y elogios de la crítica por su trabajo, van Groeningen se vio inundado con solicitudes para dirigir su primera película en inglés. A pesar de estar intrigado por la idea de trabajar con estrellas internacionales que él siempre había admirado y la posibilidad de llegar a una audiencia mundial, el director fue minucioso al seleccionar el proyecto adecuado para su primera incursión en Hollywood. “Leí algunos guiones muy buenos, pero siempre me preguntaba por qué sería el mejor director para cada proyecto”, recuerda. “Fue difícil encontrar un material que me conmoviera –hasta Beautiful Boy. Por supuesto, era una ventaja que Plan B estuviera detrás del proyecto, pero la conclusión fue que me parecía la mejor película para mí “.

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La cómoda vida costera de los Sheff en el condado de Marin estaba geográficamente y culturalmente lejos de la propia educación del cineasta, pero el amor entre ellos era algo con lo que él podía identificarse. “Son una familia hermosa”, observa. “Cada uno de ellos genuinamente quiere estar para los demás. El anhelo de ese tipo de vida familiar juega un papel importante en mis películas anteriores. Es algo que me conmovió profundamente”.

Gardner y Kleiner abordaron a van Groeningen en 2014. Mientras hablaban de Beautiful Boy, el director vio emerger muchos de los temas que había explorado en sus películas anteriores: el conflicto familiar y la pérdida de control, la emoción profunda, el paso del tiempo y la narración visual. “Félix está comprometido con la expresión honesta por encima de todo, no tiene paciencia para el artificio, pero esto resulta en un director extremadamente cariñoso y paciente, con sus actores, con el texto, con las formas en que el tiempo y la memoria se abren camino a través de la narrativa. Es una ferocidad tranquila para contemplar y, en última instancia, nace de un respeto profundamente alentador por la historia que está contando”, relata Gardner.

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Van Groeningen pensaba que los libros de los Sheff, ricos en detalles evocadores, se prestaban a ser adaptados para la pantalla. “Estaban llenos de pequeñas cosas que me encantaron”, dice el director. “Tal vez sea porque tanto David como Nic aman el cine, así que cuando escriben, piensan en imágenes o situaciones que son cinemáticas, como cuando van a surfear. De repente, se nubla y se torna oscuro, y David pierde a su hijo. Esa fue una metáfora increíble para toda la película. En última instancia, sin embargo, fue porque la historia se sentía tan mítica y universal que pensé que valía la pena invertir tres o cuatro años de mi vida”.

Otra cosa que hizo que los libros fueran únicos, dice van Groeningen, fue la forma en que cada uno de ellos describió la conexión irrompible entre Nic y su padre. “Había un material tan hermoso en la relación”, dice. “Era emocionante pensar en mostrar ese vínculo especial, lo que compartían y lo que estaban en riesgo de perder. Es desgarrador, especialmente porque se trata de una familia en la que hay tanto amor que ninguno de ellos puede comprender lo que está sucediendo. “Además de eso, no se trata de una historia de una persona”, continúa. “Nic y David están igualmente presentes en todo momento. A menudo las películas sobre la adicción se refieren a personas que salen de rehabilitación y reinician sus vidas. O se trata de la experiencia misma con todos sus altibajos. Nunca me encontré con una película que tratara específicamente sobre las experiencias que atraviesa una familia a través de este calvario. Es un tema difícil, sin embargo, la oscuridad se contrarresta con un amor por la vida, y los altos son realmente altos”.

Según Gardner, el concepto erróneo común de que la adicción solo prospera en situaciones de pobreza o privación se desacredita en Beautiful Boy. “Es un fenómeno democrático en el que no importa cuánto dinero, amor o educación tengas”, dice el productor. “No conozco a nadie que no tenga alguna conexión con el tema. Así que ver a un niño que vino de un lugar hermoso y contaba con personas que habían hecho todo lo posible para ayudarlo es insoportable precisamente porque pone fin a nuestro sesgo cognitivo sobre la adicción: este es el lugar desde el cual comenzamos”.

En lugar de tratar de echarle la culpa a la adicción de Nic, Beautiful Boy toma una mirada limpia e íntima de una familia que lidia con un fenómeno devastador y en aumento. “En el pasado, y en cierta medida, todavía, la adulteración se ha percibido como una falla de carácter o un resultado de abuso y negligencia”, dice van Groeningen. “Los adictos han sido mantenidos a distancia. Pero hemos llegado a entender que esto es algo que le puede pasar a cualquiera, en cualquier lugar”.

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