El macho alfa: ¿Un mito de la seducción?

Macho Alfa

La cultura romántica actual ha establecido a una criatura legendaria capaz de apoderarse del corazón de las mujeres a su paso: el macho alfa. Pero,  ¿de verdad lo estamos entendiendo bien?

El término macho alfa viene dado por David Mech quien estudiaba a las manadas de lobos y utilizó este término para indicar al lobo capaz de liderar al grupo, las manadas tienen una estructura social muy parecida a las nuestras. Algunos estudios sostienen que las mujeres que ovulan prefieren compañeros corpulentos y de rasgos faciales marcados, así que no es de extrañar que muchos modelos de las campañas publicitarias más exitosas respondan a este prototipo.

Ahora bien, las mujeres en la etapa de la adolescencia, la menopausia y embarazadas se sentirán más atraídas a varones con rasgos más femeninos según The Journal of Sexual Medicine. Volviendo al tema de las estructuras sociales, los seres humanos a diferencia de los animales tenemos estructuras sociales un poco más complicadas, por ejemplo, un CEO de una gran multinacional puede ser introvertido en sus relaciones personales, con esto queremos decir que el ser humano ejerce varios roles a la vez a lo largo de su vida.

Desde hace tiempo se ha ido propagando el estereotipo del alfa como un ideal masculino aunque cada quien se lo entienda de diferente manera. Desde un ser primitivo y agresivo hasta un ser sofisticado y con grandes dotes de líder.

Lo cierto es que quien nos guste o el porqué es un asunto complejo y personal en el que la cultura, la crianza, las emociones, el morbo sexual van a influir pero no determinar nuestros gustos y esto se debe a que no nacimos programados para sentir atracción por un prototipo específico.

Es posible que esta imagen tenga mucho éxito entre la población femenina no tanto por lo que representa sino por el trasfondo que percibimos de manera primaria e inconsciente; si vemos a un hombre exitoso capaz de manejar con soltura y aplomo su vida, estamos captando a un nivel primitivo que este espécimen será capaz de mantener a salvo a la cría y a la madre en un momento de vulnerabilidad, por ejemplo.

Por eso es que muchas veces esta figura se mal entiende y como método de seducción se recurre a la patanería, hombres que quieren decidir por las mujeres, que un día les prestan atención y al siguiente las ignoran o tienen una alta carga de agresividad pasiva queriendo demostrar que tienen el control de la situación y no hay nada más lejos de la realidad.

Quien maneja nuestra cultura sexual no es la reproducción sino el placer, habrá a quienes les guste las prácticas BDSM, a quienes les guste el exhibicionismo, a otros recrear escenas hollywoodenses o los cambios de roles. Nuestra sexualidad no viene regida solo por un código de reproducción ya que es muchísimo más complejo que eso.

Entonces podemos decir que el macho alfa no existe en el mundo de la seducción, solo hombres reales con características que van a resultar atractivas a algún tipo de mujer que vaya más en esa onda. Así que basar nuestras expectativas en las princesas en peligro y el gran macho dominante no es sano, distorsiona nuestro sentido de la realidad y estaremos esperando que lleguen personajes ficticios. Es mejor mostrarse tal y como eres; de esta manera estaremos más a gusto con nosotros mismos y con nuestro entorno.

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